CORRUPCIÓN Y CONDICIÓN HUMANA

La corrupción, se ha cobrado una víctima de la manera más dramática, el ex presidente Alan García prefirió el suicidio que verse envuelto en un juicio, que no solamente e afectaba en forma personal sino, a su partido político.

El APRA uno de los partidos históricos de América Latina, forjado en días de clandestinidad y persecución política, junto con el peronismo es la corriente política nacionalista que sigue vigente y con mucha gravitación en el Perú.

La determinación de Alan García tiene muchas aristas, una de ellas es la dignidad política, el juicio por corrupción afectaba esta estructura política y si a esto añadimos el tema muy humano de la dignidad, encontraremos un sentido a la actitud tomada.

La llamada condición humana es la explicación de las debilidades humanas, el conocimiento de estas debilidades, por parte de quienes tienen por misión acumular riqueza, doblega la fuerza de voluntad respecto a la honradez; en términos bíblicos la tentación es inherente al ser humano, por su debilidad.

En Bolivia, a esta facilidad de corromper y ser corrupto se llama “viveza criolla” y se ha naturalizado de tal manera que una ex autoridad municipal era conocido como una personas que “roba pero hace obras”, naturalizando la corrupción.

Las modificaciones de los mecanismos de control de la corrupción en el Estado, no han sido muy efectivos, especialmente en niveles de manejo de información como se ha demostrado en Derechos Reales y en el cuerpo de seguridad como es la Policía. En ambos casos la población ha demostrado su censura y desde el Estado también se han puesto en movimiento las medidas para que estos actos sean sancionados.

La corrupción es un mal de difícil erradicación, ocurren en diversos lugares del mundo y las sanciones varían, desde las penas de muerte hasta los juicios benevolentes, que también son muestras de una corrupción en los sistemas de justicia.

El sistema político boliviano, ha sido históricamente contaminado por la corrupción, mediada siempre por el dinero y/o bienes recibidos y ofertados.

ODEBRECHT, una las empresas con más casos de corrupción inducidos ha logrado poner en peligro sistemas democráticos de varios países, incluidos el nuestro, las evidencias tan inobjetables se han cobrado una vida de un Ex presidente y otros tantos se encuentran en juicios y encarcelados.

La honradez, ha dejado de ser un valor social de primer orden, debido a la presión social, diseminada por los medios de comunicación que el éxito y la realización personal pasan por un consumo de elite, que solamente pueden ser asumidos si se cuenta con cuantiosas fortunas, importando poco el origen de la misma.

La lógica capitalista de la acumulación, nunca ha reparado en los costos, no se trata solamente de la explotación de obreros (intelectuales y manuales) que venden su fuerza de trabajo y debido a la presión social, utilizan su ocupación para acumular fortunas de manera fraudulenta y corrupta.

La condición humana sigue siendo, el centro de este defecto social, los valores han sido reemplazados por la ambición y en esa medida todos estamos expuestos

Audio