BOLIVIA LANZA EL AÑO INTERNACIONAL DEL VOLUNTARIADO PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE 2026 Y CONFORMA SU COMITÉ NACIONAL

La Paz, 12 de agosto de 2026. En el marco del Día Internacional de la Juventud, el Estado Plurinacional de Bolivia dio inicio oficial a la agenda nacional del Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026 (AIV 2026) con la firma de la Declaración de Intenciones para la conformación de su Comité Nacional, en un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo.

La iniciativa es liderada por la Primera Dama del Estado Plurinacional de Bolivia, Bibi Urquidi, en su calidad de Punto Focal Nacional del AIV 2026, en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), junto a instituciones públicas, organismos internacionales, universidades, organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector privado comprometidos con el fortalecimiento del voluntariado en el país.

Durante el evento se destacó que el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026 representa una oportunidad histórica para reconocer, fortalecer y visibilizar la contribución de millones de personas voluntarias en todo el mundo, así como para promover una mayor participación ciudadana en la construcción de sociedades más inclusivas, resilientes y sostenibles. Asimismo, se recordó que Bolivia fue uno de los países promotores de la resolución aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas que proclamó esta conmemoración internacional.

En su intervención, la Primera Dama resaltó el papel fundamental de las juventudes en la acción voluntaria y destacó que miles de jóvenes bolivianos dedican su tiempo, energía y talento al servicio de sus comunidades, contribuyendo diariamente al bienestar colectivo y al desarrollo del país.

Por su parte, el PNUD subrayó que el voluntariado constituye una poderosa herramienta de participación ciudadana, cohesión social y liderazgo, capaz de acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de fortalecer las respuestas comunitarias frente a los desafíos sociales, económicos y ambientales que enfrenta Bolivia.

Como parte de la ceremonia, se presentó oficialmente el Plan de Acción Nacional del AIV 2026 y el micrositio nacional del Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026, disponible en:

https://www.undp.org/es/bolivia/voluntarios-onu-bolivia-0. Esta plataforma busca convertirse en el principal punto de encuentro del voluntariado en Bolivia, permitiendo registrar iniciativas, compartir experiencias, difundir oportunidades de participación, acceder a recursos informativos y visibilizar el trabajo que realizan miles de voluntarias y voluntarios en todo el territorio nacional.

El Comité Nacional tendrá la misión de coordinar e impulsar la agenda del Año Internacional en Bolivia mediante acciones orientadas a fortalecer el ecosistema del voluntariado, promover la participación ciudadana, generar alianzas multisectoriales, ampliar oportunidades de formación, impulsar el reconocimiento social de las personas voluntarias y contribuir al fortalecimiento institucional de este importante sector.

Las instituciones firmantes de la Declaración de Intenciones fueron:

- Despacho de Gestión Social de Su Excelencia (DEGSE)

- Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

- Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU)

- Cruz Roja Boliviana

- Pacto Global Red Bolivia

- Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB)

- Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

- CienciaLink Bolivia

- Red Nacional de Promotoras Comunitarias de Prevención de la Violencia en Razón de Género.

La conformación de este Comité marca el inicio de una agenda de trabajo colaborativa que buscará movilizar a instituciones, organizaciones y ciudadanía en torno a una visión compartida: consolidar el voluntariado como una fuerza estratégica para el desarrollo sostenible de Bolivia y dejar un legado duradero que trascienda la conmemoración del Año Internacional 2026.

En ese marco, el Comité Nacional invita a organizaciones de la sociedad civil, fundaciones, universidades, instituciones públicas, empresas, redes comunitarias y personas voluntarias de todo el país a sumarse a esta iniciativa. A través del micrositio oficial podrán registrar sus actividades e iniciativas, compartir historias de impacto, difundir oportunidades de voluntariado y formar parte de una comunidad nacional comprometida con el fortalecimiento del voluntariado como motor del desarrollo sostenible.

Las personas y organizaciones interesadas pueden conocer más sobre el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026 y registrar sus iniciativas en: https://www.undp.org/es/bolivia/voluntarios-onu-bolivia-0

Sobre el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026

Proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2023, el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible 2026 constituye una oportunidad global para reconocer y fortalecer la contribución del voluntariado al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo sociedades más inclusivas, resilientes y participativas. Bolivia fue uno de los países impulsores de esta resolución y hoy reafirma su compromiso con la promoción del voluntariado como una herramienta clave para el desarrollo sostenible.

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SABORES Y SABERES DE BOLIVIA LLEGAN AL ATLAS DE LA UNESCO

El ají de la cocina tradicional de Chuquisaca y la pesca ancestral del pueblo Weenhayek en el río Pilcomayo fueron incorporados al Atlas Internacional del Patrimonio Alimentario de la UNESCO, que documenta prácticas, conocimientos y formas de vida transmitidas de generación en generación.

Bolivia suma dos expresiones de su patrimonio alimentario al escenario internacional. El ají que caracteriza a la cocina tradicional chuquisaqueña y la pesca ancestral del pueblo Weenhayek en el río Pilcomayo forman parte del Atlas Internacional del Patrimonio Alimentario (Food Atlas) de la UNESCO, una plataforma creada para documentar, proteger y transmitir los saberes vinculados a la alimentación como parte del patrimonio cultural vivo.

La incorporación fue presentada el 22 de julio en Palacio Chico, en la ciudad de La Paz, durante la presentación de los documentales elaborados a partir de un proceso de investigación y trabajo territorial desarrollado junto a comunidades, productores, cocineras tradicionales, instituciones locales y otros actores vinculados a estas prácticas.

Más que registrar productos o recetas, el proyecto busca mostrar la relación entre alimentación, territorio, identidad y memoria colectiva. Para la UNESCO, las prácticas alimentarias comprenden conocimientos sobre agricultura, pesca, preparación de alimentos, técnicas tradicionales, biodiversidad y formas de organización comunitaria que pasan de una generación a otra.

EL AJÍ, UNA IDENTIDAD QUE SE CULTIVA Y SE TRANSMITE

En Chuquisaca, el proyecto documentó la presencia del ají en la gastronomía tradicional y su recorrido desde los cultivos y mercados hasta las cocinas donde se convierte en uno de los elementos característicos de la identidad culinaria regional.

El trabajo tuvo como escenarios a Sucre y Padilla, con la participación de productores, restaurantes, mercados populares y representantes de la academia local. La investigación también estuvo vinculada con el patrimonio alimentario del maní, otro producto profundamente relacionado con la cocina chuquisaqueña.

La UNESCO destaca especialmente el papel de las cocineras tradicionales. Muchas de las personas entrevistadas fueron mujeres que durante años han conservado en la memoria las formas de preparar estos alimentos y las han transmitido a hijas, nietas y otras generaciones de sus familias.

De esta manera, el ají no aparece únicamente como un ingrediente, sino como parte de una cadena de conocimientos que comprende la producción, las formas de preparación, las recetas familiares y la memoria de quienes mantienen viva la cocina tradicional.

LA PESCA WEENHAYEK, UN SABER LIGADO AL PILCOMAYO

En el sur del país, el Food Atlas pone en valor otra práctica profundamente vinculada al territorio: la pesca tradicional del pueblo Weenhayek en el río Pilcomayo.

En Villamontes, las comunidades mantienen conocimientos sobre los ciclos del río, los momentos adecuados para la pesca, las herramientas utilizadas y las formas de aprovechamiento de lo obtenido. Estos saberes son transmitidos dentro de las familias y forman parte de la relación histórica del pueblo Weenhayek con su territorio.

Entre las comunidades que participaron en el proceso se encuentra Capirendita, en el municipio de Villamontes, donde se documentaron conocimientos y técnicas tradicionales vinculados a la actividad pesquera. El proceso también permitió visibilizar el papel de las mujeres, cuya participación forma parte de la vida cotidiana y de las decisiones relacionadas con esta práctica.

La pesca, por tanto, representa mucho más que una actividad destinada a obtener alimentos. Es un conocimiento que conecta a la comunidad con el río, sus ciclos y el territorio, y que conserva una dimensión cultural que se mantiene mediante la transmisión oral y práctica entre generaciones.

DOS TERRITORIOS, UNA MISMA MEMORIA

Aunque el ají chuquisaqueño y la pesca Weenhayek pertenecen a territorios y realidades diferentes, ambos casos tienen un elemento común: la alimentación como vehículo de identidad y memoria.

En Sucre y Padilla, el conocimiento se expresa alrededor de la cocina, los productos agrícolas, los mercados y las recetas familiares. En las comunidades Weenhayek de Tarija, se manifiesta en la relación con el río Pilcomayo, las técnicas de pesca y los conocimientos asociados al territorio.

La UNESCO señala que estas prácticas alimentarias forman parte del patrimonio cultural vivo porque no permanecen únicamente en documentos o museos: continúan siendo practicadas por las propias comunidades y dependen de que sus conocimientos sean aprendidos y transmitidos a las nuevas generaciones.

UN PROCESO CON PARTICIPACIÓN DE LAS COMUNIDADES

La inclusión de estas expresiones en el Food Atlas fue resultado de un proceso de investigación y fortalecimiento de capacidades desarrollado con participación local.

La UNESCO informó que se realizaron talleres en Villamontes y Sucre, donde los propios portadores de estos conocimientos reflexionaron sobre el origen de sus prácticas, las amenazas que enfrentan y las acciones necesarias para garantizar su continuidad.

En ambos encuentros participaron 88 personas, con una presencia destacada de mujeres, especialmente en las entrevistas y espacios de reflexión relacionados con la cocina tradicional y la pesca.

Los resultados fueron plasmados en producciones audiovisuales que permiten mostrar al público internacional cómo estos saberes forman parte de la vida cotidiana de las comunidades.

BOLIVIA EN EL MAPA DEL PATRIMONIO ALIMENTARIO

Con esta incorporación, Bolivia amplía su presencia dentro de una iniciativa internacional que busca reconocer la alimentación como una expresión del patrimonio cultural y como un espacio donde confluyen naturaleza, territorio, conocimientos, economía local, identidad y cohesión comunitaria.

El Food Atlas no funciona como un ranking gastronómico ni establece cuáles son las mejores comidas del mundo. Su propósito es documentar experiencias y prácticas que puedan ser salvaguardadas y transmitidas a las futuras generaciones.

En ese sentido, el ají de Chuquisaca y la pesca ancestral Weenhayek llevan al escenario internacional una parte de la memoria de Bolivia: los sabores que nacen de la tierra y los saberes que se construyen junto al río.

La UNESCO considera que visibilizar estas prácticas contribuye a fortalecer el orgullo de las comunidades portadoras y a generar mejores condiciones para su preservación. En el caso boliviano, el reconocimiento permite que conocimientos que durante generaciones se mantuvieron en las cocinas, los cultivos y las riberas del Pilcomayo ahora sean conocidos y valorados más allá de sus territorios de origen.

sj


PROYECTO DE LEY DE INVERSIONES TIENE TRES EJES Y FUE SOCIALIZADO CON REGIONES Y SECTORES PRODUCTIVOS

El Proyecto de Ley de Inversiones que tratará la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) a petición del gobierno del presidente constitucional Rodrigo Paz, tiene tres ejes: normalizar la inversión en la vida económica de Bolivia, dar seguridad jurídica a los inversionistas y finalmente, ordenar toda la normativa legal que existe y que debe regir sobre la inversión nacional y extranjera en el país.

Tal explicación, la dio el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Espinoza en conferencia de prensa a tiempo de informar que el Proyecto de Ley referido ya se encuentra en poder de la ALP. Aclaró que el Proyecto de Ley fue socializado con regiones, sectores empresariales, sectores formales, pequeña y mediana empresa, sectores extractivos, industriales productivos, e incluso gremiales, y la Central Obrera Regional de El Alto. 

“La inversión tiene que ser un elemento normal de la vida económica”, dijo el ministro al explicar que la normativa propuesta busca crear un sistema de incentivos que permita dar previsibilidad, confianza, estabilidad y seguridad al inversionista extranjero sin violentar la Constitución Política del Estado (CPE). Pero, además, el esquema propuesto busca normar el tema para los siguientes 20 a 30 años.

Como segundo elemento, el gobierno analizó a profundidad lo que establece la Constitución en cuanto a los límites y derechos de inversión y se identificó que se distorsionó o sobredimensionó en muchos casos con mala interpretación abusos a la inversión en Bolivia, esto en cuanto a las nacionalizaciones que hubo en los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Ahora el proyecto de ley remitido a la ALP otorga a los inversores seguridad jurídica, igualdad ante la ley, previsibilidad y estabilidad, en resumen, se le da un trato “de buena fe desde el Estado boliviano”, esto, sin necesidad de iniciar reformas a la Constitución Política.

Como tercer elemento, en favor del estímulo a las inversiones nacionales y extranjeras, la gestión de Gobierno actual ordenó toda la normativa legal referente a inversiones y a partir de ello construirá un Sistema Nacional de Inversiones, ámbito que evaluará permanentemente el desarrollo de las inversiones, y que será complementaria a la Agencia Nacional de Inversiones.

El Sistema Nacional de Inversiones coordinará los esfuerzos de todas las entidades publicas desde el nivel central, hasta las gobernaciones para que la atención a las inversiones se realice con regulación, promoción y bajo un criterio de estrategia de inversión que siga un orden lógico.

En cuanto a los incentivos para los inversionistas no establecerán privilegios, pero si habrá condiciones de previsibilidad y estabilidad y confianza. “El estado regula de manera racional con reglas claras que evitan cualquier tipo de abusos”, dijo Espinoza.

PRESIDENTE PAZ ENTREGA LA RUTA ACHERAL–CHOERE Y DESTACA SU IMPORTANCIA PARA LA INTEGRACIÓN VIAL DEL GRAN CHACO

Tarija, 12 de agosto de 2026. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, se encuentra este miércoles en el departamento de Tarija, donde encabeza el acto de entrega oficial del tramo carretero Acheral–Choere, en el municipio de Caraparí.

La actividad se desarrolla en el marco de la conmemoración de los 150 años de la Región Autónoma del Gran Chaco y reúne a autoridades nacionales, departamentales, municipales y representantes de la región.

La entrega de esta infraestructura vial constituye uno de los principales actos de la agenda presidencial en el Gran Chaco durante esta jornada y pone en el centro de la agenda la necesidad de fortalecer la integración caminera entre la capital tarijeña y los municipios chaqueños.

Una carretera estratégica para el Gran Chaco

El tramo Acheral–Choere tiene una longitud de 17,59 kilómetros y forma parte de la Red Vial Fundamental N.º 29.

La carretera cuenta con pavimento asfáltico y dos carriles de circulación, además de una infraestructura que comprende ocho viaductos y dos puentes.

El proyecto también incorpora trabajos de estabilización de taludes, drenaje, señalización y dispositivos de seguridad vial, elementos destinados a mejorar las condiciones de transitabilidad y seguridad para quienes utilizan esta ruta.

La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) señala que el tramo se encuentra aproximadamente a 165 kilómetros de la ciudad de Tarija y representa un punto importante para mejorar la conexión hacia el Gran Chaco.

La obra busca facilitar el desplazamiento de personas y mercancías, fortalecer las actividades productivas y comerciales y mejorar la vinculación entre Tarija, Entre Ríos, Caraparí, Villa Montes y Yacuiba.

Más de Bs 100 millones en la etapa final

Durante el acto, las autoridades destacan la importancia de haber concretado la conclusión de una obra que atravesó dificultades administrativas y técnicas y que llegó a permanecer paralizada.

De acuerdo con información oficial, la inversión destinada a la etapa final de los trabajos supera los Bs 100 millones.

La ABC informó anteriormente que el proyecto completo contemplaba una inversión proyectada de aproximadamente Bs 251,4 millones, por lo que las cifras corresponden a diferentes etapas y componentes de la ejecución de la carretera.

Con la conclusión del tramo, el Gobierno busca mejorar la transitabilidad y las condiciones de seguridad en una zona caracterizada por una geografía compleja y que durante años ha representado dificultades para el transporte entre Tarija y el Chaco.

El desafío de completar la integración vial

Mientras se realiza la entrega de Acheral–Choere, las autoridades también mantienen en agenda otros proyectos necesarios para completar una conexión vial integral entre Tarija y el Gran Chaco.

Entre ellos se encuentra el túnel del Aguaragüe, considerado uno de los principales proyectos pendientes para consolidar la denominada Ruta al Chaco.

El proyecto se encuentra actualmente en una etapa de estudios y deberá avanzar posteriormente con los procesos técnicos, ambientales, sociales y administrativos correspondientes.

También están en agenda alternativas de conexión hacia Villa Montes, además de la rehabilitación de los tramos Entre Ríos–Palos Blancos y Canaletas–Entre Ríos.

Por ello, la entrega de Acheral–Choere representa un avance concreto, pero también forma parte de un proyecto de integración vial de mayor alcance que todavía tiene obras pendientes.

La agenda presidencial continúa en el Gran Chaco

La presencia del presidente Rodrigo Paz en Tarija forma parte de una jornada de actividades que se desarrolla en el marco de los 150 años del Gran Chaco.

Luego del acto de entrega de Acheral–Choere, la agenda presidencial contempla actividades en Yacuiba, entre ellas la entrega de equipamiento para el Hospital de Tercer Nivel Fray Quebracho y posteriormente la entrega de la Terminal de Buses de Yacuiba.

De esta manera, la jornada concentra anuncios y entregas de infraestructura en áreas consideradas prioritarias para la región: integración vial, salud y transporte.

La entrega de Acheral–Choere se desarrolla mientras autoridades y población del Gran Chaco destacan la importancia de contar con mejores condiciones de conexión con el resto del departamento y del país.

GOBIERNO BRINDARÁ AYUDA A DAMNIFICADOS POR INCENDIO EN BARRIO LINDO

El Gobierno anunció este lunes medidas de apoyo financiero para los comerciantes y trabajadores afectados por el incendio en la feria Barrio Lindo, ubicada en Santa Cruz de la Sierra, y aclaró que la seguridad de las familias es la prioridad antes de iniciar cualquier plan de reorganización.

Los ministros de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano; y de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza; junto al alcalde de Santa Cruz, Carlos Manuel Saavedra; indicaron que proseguirán con el apoyo a las familias damnificadas por el siniestro registrado en la feria —ubicada entre el tercer y cuarto anillo de la capital oriental—, garantizando que la ayuda estatal se mantendrá de forma continua más allá de la fase de emergencia inicial, mediante planes de apoyo económico y técnico.

“Estamos trabajando para establecer líneas de crédito para recuperar el capital de trabajo. Entendemos que no están pidiendo regalos, lo que piden es poder volver a trabajar”, declaró Espinoza.

En este contexto, esta cartera de Estado coordinará con la alcaldía cruceña la elaboración y validación de una lista precisa de los damnificados. El propósito es entregarles recursos rápidamente para que repongan mercadería y herramientas, reactiven sus negocios y recuperen sus ingresos.

“Vamos a trabajar en esas líneas de crédito para el capital de aquellos que lo han perdido aquí adentro y, para eso, necesitamos trabajar en coordinación con la alcaldía en las listas de quienes han resultado afectados”, afirmó el ministro.

En este sentido, el Gobierno coordinará con los bancos la reprogramación y refinanciamiento de créditos para los damnificados. El objetivo es darles un periodo de alivio financiero para que reconstruyan sus negocios sin la presión del pago inmediato de sus deudas.

Plan conjunto
Por su parte, el ministro Justiniano afirmó que la seguridad de las familias afectadas está primero, y que posteriormente se verá una pronta reorganización del área. “Ya hay un plan municipal y, como Gobierno central, la línea de nuestro presidente (Rodrigo Paz Pereira) es ayudar de todas las maneras posibles. Entonces estamos evaluando, el ministro de Economía ya ha lanzado algo de información, pero vamos a estar junto a ellos para ver cómo se los puede ayudar”.

La autoridad remarcó que se trabaja en un plan conjunto entre el Gobierno nacional y los subnacionales para ayudar a todos los damnificados por el siniestro ocurrido en el sector Acronal, el cual se produjo en la madrugada del pasado jueves 6 de agosto, y se expandió rápidamente debido a la gran cantidad de material inflamable y textiles en el lugar.

“Hay que trabajar con el gobernador y con nuestro alcalde. Hemos estado coordinando con él todas las acciones desde el inicio y bueno, ahora hay que ver cómo ayudamos a nuestra gente”, puntualizó Justiniano.